Nuestro escudo se encuentra inspirado en la historia del colegio, geografía de la zona y su carisma. A continuación les explicaremos la heráldica que empleamos:

El escudo de San Josemaria se encuentra dividido por 3 campos.

En el campo inferior en el cual podremos apreciar representado el mar de la costa peruana específicamente el mar que baña la costa de Ica un mar tranquilo y muy rico en flora y fauna marina, el agua del mar es símbolo de sabiduría ilustrada, de ánimo virtuoso, pudiendo simbolizar extensión de dominio así como el principio de todas las cosas y la regeneración del tiempo y las ondas del mar es el símbolo de la vida que renace uno y otra vez, manifestada por su trazado en ondas como los altos y bajos que da la vida, poseedores de espíritu embravecido y extensión de dominio, así como obediencia.. Sobre este encontramos representado las dunas del desierto de Ica, en el cual nos encontramos. Y en el fondo un cielo celeste y limpio.

En el campo del medio se encuentra plasmadas 3 estrellas de ocho punas que hace alusión a la Virgen Maria bajo la advocación del Rosario de Yauca patrona, protectora y guía. En fondo azul.

En el campo superior se encuentra representado un OSO BLANCO, mascota que ha acompañado a nuestra institución desde sus inicios, siendo un oso niño y ahora se representa un oso mayor, protector, poseedor de una gran capacidad de diplomacia siendo muy feroz pero inteligente. Queriendo que nuestros alumnos se sientan identificados con estas capacidades, un oso que no se amilana y está dispuesto a actuar de inmediato con toda sus destrezas y habilidades desarrolladas. Al lado izquierdo de este mismo esta plasmado un sol, el que nos ilumina con mucha intensidad y sigue nuestro caminar.

A los pies del escudo se encuentra condecorado por el lema “Antes, más y mejor” extraído del punto 284 de Forja, libro escrito por San Josemaría Escrivá de Balaguer, que dice lo siguiente:

“¡Dios mío, Dios mío! Todos igualmente queridos, por Ti, en Ti y Contigo: y, ahora, todos dispersos”, te quejabas, al verte de nuevo solo y sin medios humanos.

    —Pero inmediatamente el Señor puso en tu alma la seguridad de que Él lo resolvería. Y le dijiste: ¡Tú lo arreglarás!

    —Efectivamente, el Señor dispuso todo antes, más y mejor de lo que tú esperabas.